Hacer afirmaciones y contestar preguntas

Hacer afirmaciones y contestar preguntas

En otoño del año pasado hice el taller de narrativas La voz y la mirada, con Lidia Luna. A parte de que propone ejercicios muy reveladores, lo mejor del curso es Lidia, su feedback y aportaciones al margen. Gracias por todas ellas 🙂

Uno de los libros que leí a partir de ese curso es El gozo de escribir de Natalie Goldberg (Writting down the bones, en el original y mucho más sugerente). Son capítulos cortitos, con disparaderos para escribir, consejos… Todo el es una joya para cualquiera que escriba, da igual el qué y con qué aspiraciones; perfecto para abrirlo por donde sea y dejar que te inspire. Hay un capítulo en concreto que me marcó -este post se titula como ese capítulo- del que copio algunos fragmentos:

“A principios de los años 70 fue publicada una investigación acerca de la relación entre la mujer y el lenguaje. […] de aquella investigación resultaba que las mujeres tienden a añadir unas afirmaciones unas frasecitas con la intención de pedir confirmación. Por ejemplo: “La guerra de Vietnam es una cosa espantosa, ¿no? “Me gusta mucho, ¿y a ti?” En las estructuras linguísticas que utilizan, las mujeres siempre buscan apoyo para los sentimientos y las opiniones que expresan. No se limitan a hacer afirmaciones que se justifican por si mismas: “Es bonito.” […] Otra de las características del lenguaje femenino es la utilización de un gran número de palabras como quizás, puede ser, no se cómo, de alguna forma, o sea, modificadores indefinidos.

Hacer afirmaciones es un ejercicio útil para aprender a darle confianza a nuestra propia mente, a tener el valor de dar nuestras propias opiniones. […] [highlight color=”orange”]Aunque la vida no siempre esté clara, es bueno expresarse con afirmaciones claras y contundentes.[/highlight] “Esto es lo que pienso y lo que siento.” “Esto es lo que soy en este momento.”

Otra cosa a la que tendríamos que prestar atención es a las preguntas. Si podemos escribir una pregunta, también estamos capacitados para dar una respuesta. […] Aunque no estemos del todo seguros de algo, expresémonos como si nos conociéramos perfectamente.”

A partir de leerlo empecé a observar cómo me expreso, escribiendo y hablando. Lamentable. Por ejemplo, me pillé pidiendo en un bar así: “Quería un café”. Respuesta del camarero “¿Lo querías o lo quieres?” ¡Zasca! Como esa, me he pillado en mil. En el estudio decían que es una costumbre de las mujeres y también de las minorías étnicas. Pues vaya.

Lenguaje femenino

Como me da curiosidad ese estudio busco en San Google a ver si encuentro más. La búsqueda “lenguaje y mujer” no me da lo que quiero: lenguaje inclusivo, que no me interesa, porque yo no me siento excluida cuando se utiliza el castellano tal y como es, el lenguaje de la mujer en el sexo… cómo conquistar a una mujer utilizando el lenguaje hipnótico ¿Ein?

En español hay poco pero, por fin, en inglés encuentro más artículos sobre el tema, que amplían lo que Goldberg resume en su libro. Robin Lakoff es quien escribió en 1975 El lenguaje y el lugar de la mujer, quizá haya cambiado algo desde entonces. Fijo que las cosas han cambiado desde entonces.

  1. Rellenos. Las mujeres utilizan un lenguaje no absoluto, que les proporciona una salida en caso de que encontrarse con el desacuerdo del interlocutor.
    De cobertura proporciona una salida, debe producirse el desacuerdo, las declaraciones de calificación con un lenguaje no absoluta, como ‘especie de’, ‘supongo’, etc.
    “Bien, le eché un vistazo y entonces el miró hacia atrás. Entonces, me imagino que me quedé mirándole.”
  2. Educación excesiva: La cortesía se lleva al extremo, ya sea poniendo a la que habla en una posición inferior o tratando de ser más cuidadosas y poco amenazadoras.
    “Perdona que te moleste, ¿pero te importaría ayudarme con esto?”
  3. Tag questions: Son esas preguntitas que se añaden al final de una de la frase y que aunque no cambian la frase buscan que el acuerdo del interlocutor.
    “Se podría hacer eso, ¿verdad?”
  4. Énfasis emocional: El contenido emocional de las frases se potencia con el uso de la entonación que enfatiza y exagera la parte emocional.
    “Eres taaaan amable. Quiero que sepas que estoy realmente agradecida.”
  5. Adjetivos vacíos: Los adjetivos se aplican para suavizar la frase, a pesar de que no añaden ningún contenido particularmente significativo.
    “Llevaba un vestido realmente divino”
  6. Gramática y pronunciación híper correctas: Las mujeres ponen particular cuidado en utilizar un lenguaje correcto, utilizando menos coloquialismos, jerga y tacos que los hombres.
    “Le estaría muy agradecida si usted me podría mostrar el camino.”
  7. Falta de humor: El humor no se utiliza mucho y dicen muy pocos chistes.
  8. Citas: Las palabras que otras personas dicen son citadas, incluso citando a gente que a su vez cita a otras.
    “Luego Pepita me dijo que él le dijo “No lo haré” Así que yo dije “¿Por qué no?””
  9. Vocabulario amplio: En lugar de utilizar un lenguaje sencillo, utilizan un lenguaje descriptivo y preciso.
    “Tenía las paredes color cereza, con una franja horizontal aguamarina a media altura.”
  10. Afirmaciones con entonación interrogativa: Hacen las sentencias, pero utilizando la entonación de una pregunta, subiendo la entonación al final de la frase.
    “Parece que tiene muy buena pinta  ?”

Aquí tienes el original en inglés, la traducción es bastante libre.

Quizá sea por educación, por no querer molestar, por creer que la opinión de los demás tiene más peso que la mía… sea por lo que sea, tengo parte de este lenguaje ñoño grabado a fuego. Estoy en quitármelo de encima; en afirmar con contundencia y no dejar preguntas sin respuesta.

También me fijo en lo que leo y oigo; es alucinante lo que estoy encontrando. Por ejemplo este artículo, lleno de quizás, probablemente, puede ser… [highlight color=”orange”]Es un ejercicio muy interesante este de revisar cómo te expresas y cómo se expresa el mundo.[/highlight]

 

2 Comentarios

    • ¡¡¡Gracias!!! Que mal lo pasó la ponente, pobrina.

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