Alérgica al Tomtom

Alérgica al Tomtom

Acabo de volver de pasar unos días en Inglaterra. Hemos alquilado un coche, que “ya que estás” he conducido todo el tiempo. He dado muuuchas vueltas por la campiña inglesa. Mi copilota, que es la que le da calidad al viaje, es muy fan del Tomtom. Yo lo aborrezco. Así que nos hemos pasado el día “¿Te lo quito?” “No, ya déjale” “¿Por dónde coño nos está llevando este?” “¡Que era por ahí!” “Ay, perdón, que en la señal ponía Bristol a la derecha y no le iba mirando.”

No tengo GPS. Me gustan los mapas de toda la vida, saber dónde estoy, decidir yo el camino por el que quiero ir. Reconozco que es muy práctico, y que hay ocasiones en las que viene muy bien. Sólo lo he usado en este viaje, y otra vez que me fui a Grecia. Cuando estás sola en un país en el que el alfabeto te recuerda más a una ecuación matemática que a un poema, hace muy buen apaño; aun así, sólo lo ponía a ratos. Cuando estoy muy perdida utilizo el del teléfono. Para lo demás, me oriento, saco un mapa, pregunto… y me pierdo. Porque es fantástico perderse; meterte en caminos que no sabes donde van y aparecer en sitios que no conoces y no sabes que esperar de ellos: igual un asco, puede que maravilloso.

Quizá sea que soy tan rebelde que no dejo ni que me guíe un ordenador. Quizá que en el fondo soy más controladora de lo que creo.

Me encanta conducir. No por la velocidad, sino por la sensación de libertad que da. La mayoría de los adelantos que van teniendo los coches me parecen formas de aborregamiento. No quiero que me aparque el coche, ya hago yo el ejercicio de cálculo espacial que inconscientemente requiere. No necesito una cámara para ver lo que hay detrás. No me hace falta un ordenador de abordo, conduzco coches, no boings. Ni un navegador, porque si cruzo el mar en coche, estará en la bodega del ferry. No quiero que me marquen el camino, prefiero buscar yo el que me parece más adecuado. La vida más fácil, la mente más atontada. Que Wall-E se convierta en realidad no parece demasiado descabellado.

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Haciendo cookies

Las cookies normalmente me las como, pero en la web las uso propias y de terceros para mejorar tu navegación. Entiendo que si sigues es porque estás de acuerdo. Aquí tienes la política de cookies, por si quieres leerla.plugin cookies

A %d blogueros les gusta esto: