12Oct

Especial HdD

Ya, ya… ya se que todos sabéis el nombre auténtico, bueno, el apodo auténtico; pero mis asesoras de porcima y porbajo me han recomendado que cambie los nombres. No acabo de verle la utilidad, porque el blog viene a mi nombre y, además, ¿cuantas personas viviendo en una comuna como la mía puede haber por aquí? En otras comunas, en templos de cualquier religión… puede que muchas, pero en una como esta: sólo yo, me juego el pescuezo. Por si acaso he puesto sólo las iniciales, que le da un toque a lo programa del corazón cutre de Tele5 que me mola.

HdeD es un señor, de unos sesenta y tantos años, que va y viene y hace ñapas. Viene bastante más que va, vamos, que se pasa aquí el día. En teoría vive en un pueblo a unos cuarenta kilómetros, en la práctica en la caravana con la que se va el dueño de vacaciones. Como no soporta a su mujer, LaRosi, en cuanto está medio día con ella, llama para ver que ñapas puede hacer por aquí y volverse. Y lo mejor es que luego va diciendo: “Este M. No me deja en paz, nada más irme ya me está llamando para que venga a hacer algo”. Se lleva fatal con LaRosi sobre todo desde hace seis años, que la operaron de una hernia FISCAL que la revino el carácter… yo la entiendo, pobre mujer: estar jodida de la espalda y encima tener que lidiar con el fisco debe cabrear al mas pintado 😉

HdeD ha perpetrado mi casita: el enfoscado de diseño, ha sido el responsable de que mis heces lleguen a buen puerto (quizir, que llevó las tuberías de desagüe a la fosa séptica), los azulejos que terminan en escalera, las toneladas de cemento que tuve que rascar del suelo, ventanas… y de un escaloncito en la entrada que le pedí que me hiciera, y que ni Gaudí, porque decidió terminarlo con rampita y en redondo. Como dice Susana, que gran artista conceptual se ha perdido. Además que es un enamorado de la construcción; dice que es la profesión más bonita que hay… sobre todo en su caso: albañilería y arte nunca han estado tan unidos.

HdeD es lo que viene siendo un gañán, una inmersión en la España profunda sin anestesia. Dicho sin ánimo de juzgar… Aprovecho para hacer un inciso, porque ¿cómo se junta lo de no juzgar con describir? ¿Y con describir intentado darle un poco de gracia? Es complicado… no se qué diría Osho del tema. 😉

HdeD dice cosas como estas:

  • “Pepito golía a colonia que acorrompía.”
  • “Desagerao (lo mismo esta necesita traducción: exagerado)”
  • “Meseagarrao el catarro al gañote.”
  • “Cuando llego aquí y veo esto (hablando de la finca) me se encoge el corazón”… Y probablemente esta frase tiene más verdad y más corazón que muchas rimbombantes que puedas escuchar a gurús de la espiritualidad, por ejemplo.
  • ¡Mierda! Hay muchas más y se me han olvidado. Tengo que apuntarlas.

HdeD se pasó año y medio en la trena. No tengo claro como fue el asunto. Creo que el cargo fue conducir borracho y sin carné, y que lo aderezó amenazando a la autoridad competente y cagándose en la madre que parió al juez que le condenó. Sólo le falto hacerles algunas heridas y mearse encima de ellas para completar la faena.

A HdeD le bautizaron con otro nombre: J (sigo en Tele5, no puedo poner nombres). Aquí antes vivía un chino. Estaba HdeD haciendo una ñapa (no podía ser otra cosa) y le dijo M, el dueño “Pero HdeD, ¿qué estás haciendo?” Y el chino se pensó que Hachededé (¡uyys, así escrito me gusta muchisimo más!) era nombre, con lo cual se pasaba el día diciendo “Señor Hachededé, no se qué. Señor Hachededé, no se cuantos…” Y con Hachededé se quedó para los restos.

Con Hachededé me parto, y un día me dedicó una canción con bailecito: “La barbacoa”, no digo más… nuestro amor  va viento en popa.

Si te ríes con mis peripecias, hazme un favorcito y comparte, comenta… ¡Que lo mismo un día me hago rica y famosa y te puedo invitar a cenar por tu colaboración en mi estrellato! ;-P

Share this Story

4 comments

  1. yo me descojono…
    esto yo creo que merece una instantánea,
    y por cierto, yo fuí testigo del bailecito y casi me dá algo.
    No has puesto vuestra primera vez, bonita,
    cuando estamos tu y yo pintando las paredes, o algo parecido y de repente y sin anestesia, al volvernos a la puerta, le vimos…, si a el, subido en la escalera fumándose un piti, y me acuerdo que viniste a mi oreja y me dijiste recordándo aquella escena memorable de la tortita-tortilla… “tengo miedo, dile que le quiten”… juajajajjajajaaaa

  2. ¿porqué? ¿Porqué? me pregunto angustiada HdD se tuvo que ir cuando yo iba a conocerle???. Reclamo una imagen y banda sonora de la barbacoa para imaginarmelo, ya mismo

  3. yo tambien, que no le pongo cara!!!!!

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*

© Copyright %year% Todos los derechos reservados

Haciendo cookies

Las cookies normalmente me las como, pero en la web las uso propias y de terceros para mejorar tu navegación. Entiendo que si sigues es porque estás de acuerdo. Aquí tienes la política de cookies, por si quieres leerla.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
A %d blogueros les gusta esto: