La vida siempre vence

Imagínate que vives en una finca en mitad del campo, en una casa modesta, a la que sólo se llega a pie. Una noche abres la puerta, y se te echan encima cuatro tíos, te atan, te golpean, se ensañan contigo. Te roban lo poco que tienes y se largan dejándote tirado, con el cuerpo roto, sangrando, atado… Parece de una película, ¿verdad? O algo que pasa en ciudades peligrosas de otro país. O que le pasa a gente peligrosa, que anda en movidas extrañas. Algo que no tiene nada que ver contigo, ni con tu vida. Pues no. Le puede pasar, como así ha sido, a cualquiera.

Hace menos de una semana en un pequeño, y aparentemente bucólico pueblito, le pasó a Fernando Llorente. No le conozco personalmente, pero sólo he necesitado el mensaje que mandó a la concentración en su apoyo, para saber que es un tipo impresionante. ¿Tu podrías responder a semejante violencia con tanto amor y esperanza?

Mensaje desde el hospital

Queridas amigas y amigos, queridos vecinos de esta comarca preciosa.

Ya sabéis que el lunes pasado cuatro jóvenes me asaltaron en mi casa para robarme y me propinaron una brutal paliza que me obliga a estar hoy aquí en cuerpo, aunque no en alma ni en palabra.

Muchas veces no somos conscientes de que vivimos en un paraíso, hasta que no se nos presenta el infierno. El infierno que yo viví esa noche no se lo deseo a nadie, ni siquiera a esos infelices, inconscientes y desgraciados que me golpearon todo el cuerpo, me rociaron de spray, me patearon la cara hasta partírmela, y luego huyeron con un botín de mierda, dejándome malherido y maniatado de pies y manos. Demasiada brutalidad, demasiado odio, demasiada crueldad, que yo creo que debería ponernos en alerta sobre qué tipo de sociedad estamos construyendo. En la que la mayor parte de la juventud está parada, con grandes tasas de fracaso educativo, enganchada a pantallas donde se difunde y analiza  a la violencia y reproduciendo estereotipos y modelos de conducta ultracompetitivos y machistas.

Los que me conocen saben que tengo la cabeza muy llena de ideas y muy dura. Pues bien, no consiguieron romperme ni las ideas ni la cabeza. Y por eso, no quiero venganza, sino justicia. Que los autores sean detenidos, porque en su infelicidad e ignorancia son peligrosos para la comunidad. Y, ojalá, que en la cárcel puedan reflexionar y educarse moralmente.

Pero dejemos de lado el infierno. Huyamos de los afectos tristes. Hoy aquí estamos reunidos gentes de este pueblo y de los cercanos, gentes de diferentes partidos políticos y asociaciones, gentes de otras regiones, de diferentes ciudades, gentes muy diversas y distintas, que, incluso, no estamos de acuerdo en la mayoría de las cosas. Pero estamos hoy aquí juntas, en este pequeñito pueblo de una de las comarcas más hermosas de la península, para celebrar. Para celebrar que la vida siempre vence, que el amor es mejor que el odio, que la naturaleza es nuestra madre común. Para celebrar la convivencia. Para celebrar la democracia. Para celebrar que estamos juntas, que si nos tocan a una, nos tocan a todas. Para celebrar que esta tierra y este mundo puede ser un lugar mejor: más amable, con mejor educación, con más libertad, con más cultura. En África, hay una palabra que define este sentimiento de que todos estamos juntos: ubuntu. Muchas gracias

Leído por Laura, alcaldesa de Talayuela y amiga de Fernando, en mensaje no puede dejar de emocionarte. Aquí puedes escucharlo.

Un poco de esperanza

En teoría le atacaron por robo… a mi me parece una explicación bastante pobre. Me pega más que fuera por su activismo e ideas políticas. Hace meses que miro mi Facebook y me dan ganas de quitarme… tan lleno de mensajes de odio a los que no piensan como tu, de nosotros/ellos, de separación por que te sientas de un color o de otro. Me da igual el lado, veo la misma separación y violencia en todos. Es tan triste.

Rezo por que llegue un momento en que el respeto y la paz sean la norma, y lo que más notoriedad alcance. Un momento en el que nos interese más lo que siente el otro que lo que piensa. Hasta que llegue ese día, mensajes como el de Fernando, me hacen recuperar la fe en el género humano. Gracias por responder a la violencia con amor, y por hacerme creer que no nos merecemos la extinción.

Donativos para ayudarle hasta que se recupere

Si quieres colaborar con él, ayudarle hasta que se recupere físicamente y también del robo, puedes hacer una transferencia por el importe que quieras a esta cuenta:

Asociación Tiritanas:
Nº de cuenta: ES50 2108 2673 3900 1555 0557
Grupo Unicaja (antigua Caja Duero)
Importante: poner “Fernando” en el concepto

el amor siempre gana

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